Gonzalo Bichara, La verdad del excéntrico y exitoso empresario chaqueño

Hay personas que por decisión propia logran trascender más allá del ámbito en el que desempeñan su actividad laboral, que tienen sanas ambiciones que sobrepasan una mera firma comercial. Este es el caso del afamado empresario chaqueño fabricante de productos ópticos Gonzalo Bichara, un tipo con una personalidad arrolladora al que le gusta disfrutar la vida sin dejar resquicio para lamentos.

Zona Vip Espectáculos pudo entrevistar a este hombre que se ha convertido, a partir de sus excentricidades, en una verdadera celebridad de la región. Pero detrás del personaje hay una tremenda historia de vida para compartir, con altibajos, presiones, placeres, excesos, amarguras y alegrías.

Descendiente libanés nacido en la provincia de Tucumán, Gonzalo se radicó hace más de 25 años en la ciudad de Resistencia y hoy, con 49, sigue con el mismo apetito de superación que le permitió abandonar el remis con el que inició su derrotero para afianzar los cimientos de su empresa allá por el año 2005.

Fanático hincha de Boca Juniors, apasionado de las noches eternas, solidario como pocos y profundamente obsesivo, en todo momento tiene presentes las enseñanzas que le dejó su papá ‘Guillo’ Bichara, cuya muerte abrió una herida que aún no logra cicatrizar. “De los siete hijos el preferido era yo, soy como él en lo físico, pienso como él”, se emociona al recordar a su querido padre.

Separado y padre de tres hijos, Patricio, Iara Guadalupe y Salma María, si pudiera volver el tiempo atrás está convencido que viviría de la misma manera aunque, aclara, privilegiaría más tiempo junto a su familia. “No me arrepiento de lo que hice, pero quizá si me tocara hacer de nuevo dejaría un poquito de trabajo para estar más con la familia”, confiesa.

A continuación los invitamos a conocer la historia de vida del reconocido empresario Gonzalo Bichara en este imperdible mano a mano …

¿Hace cuántos años que estás radicado en Resistencia?

Son más o menos 25 desde que estoy acá. Yo vine de Tucumán, tengo un hermano que es militar y estaba destinando acá, y fue él quien me dijo porque no te venís así me das una mano que quiero poner un negocio y le dije que sí.

¿Cómo fueron esos primeros pasos? ¿Con qué ideas habías llegado?

Al ser descendiente de libaneses siempre me gustó el comercio. Mi papá me dio todas las posibilidades, me enseñó todo lo que tenía que saber, para mi es el número uno en todo, pero en su momento yo estaba confundido o equivocado.

Entonces, cuando mi hermano me pide que venga no dudé en venir a darle una mano, pero al tiempo por diferencias me encontré de repente con nada, solo con dos autos, un Fiat 147 que tenía y un remis que compartíamos que era el móvil 722 y trabajaba para la agencia de Rodríguez y Yensen. Y así empecé, con el remis.

¿Cómo fuiste creciendo en aquellos años? 

No me conformaba manejar el remis, por mí quería ser dueño de la agencia para tener más posibilidades de triunfo. Siempre cuando hago algo juego a ganar, no me gusta perder. Entonces sucedió que trabajando con el remis conocí a mi ex mujer, me enamoré locamente y a los dos meses estábamos viviendo juntos. Ella de una familia allá arriba y yo el remisero -risas-.

Recuerdo que alquilé un departamento allá cerca del barrio Guiraldes, ahí comenzamos y yo me propuse crecer, crecer, crecer. Al tiempo mi mujer quedó embarazada y me dije que con el remis no iba a poder mantener la familia, así que salí a buscar trabajo, algo que me permita tener obra social y estar más tranquilo.

Fue así que conseguí trabajo en EME, Equipo Médico de Emergencia, cuyo dueño era Jorge Yaya. Entré como vendedor y a los 15 días ya estaba como supervisor de grupo.

¿Sos conformista o siempre vas por más? 

Mi papá me enseñó una cosa que siempre recuerdo cuando tomo decisiones: El tren pasa una sola vez. A mi me encanta la venta, me encanta trabajar vendiendo, es algo que me apasiona. A los 10 o 12 años le pedía a mi papá manejar la caja de su local, atender un cliente o hacer un pedido. Era una competencia sana con él porque yo quería demostrarle que podía hacer aquello que me enseñaba.

No me conformo, siempre quiero más, porque creo que siempre se puede hacer más, todo depende de lo que uno quiere. A ver, yo de chico tuve todo y en un momento me di cuenta que no tenía nada, pero no me quedé y seguí trabajando para formar lo que hoy tengo.

¿Además de tú viejo, hay otras personas que fueron pilares en tu vida?

Hay gente que me ayudó, pero sobre todo con la confianza y con el apoyo, diciéndome ‘dale, dale Gonzalo que vos podés’. Hablo de clientes que hoy son amigos, gente que me acompañó cuando empecé con esto.

Y de personas puedo mencionar a mi ex suegro que me ayudó recibiéndome después de un tiempo, mi ex mujer María que me dio tres hijos hermosos y lo mejor de ella, apoyándome en todas las decisiones que tuve que tomar.

¿Sos un tipo solidario? 

Sí, ayudo mucho, me encanta ayudar. Soy una persona que cree que si uno ayuda después el de arriba, diosito, te da el doble. Pero no lo hago para que me de el doble, lo hago porque yo quiero.

¿El crecimiento económico trajo aparejado inconvenientes familiares?

Me trajo muchos inconvenientes, en casa, con los amigos, con la gente que te envidia, con todos. Cuando yo abro el negocio en 2005 era volver a empezar de cero, trabajar sábados y domingos, siempre con el acompañamiento de los clientes que confiaban en mi. Pero todo eso de tanto trabajar hizo que vaya dejando ciertas cosas de lado, teniendo algunos problemas más con los chicos.

No me arrepiento de lo que hice, pero quizá si me tocara hacer de nuevo dejaría un poquito de trabajo para estar más con la familia. Seguramente lo haría, más que nada los fines de semana, los otros días no.

¿En este punto, te arrepentís de algo?

No, no me arrepiento, porque prefiero hacer lo que hago, que es un sueño también y que me permite darme muchos gustos a mi y a mi familia.

¿Cómo disfrutás la vida? 

En lo personal me encanta la familia, por ahí tengo errores porque tengo un problema: me gusta mucho salir, disfrutar con amigos y las personas que están conmigo lo saben. A ver, si estás en una buena situación, te separaste, quedaste solito, te vas a un departamento lindo y conocés un montón de gente, sabés como arrancás -risas-.

Igual tengo un concepto, y es que si yo gasto cierta cantidad de dinero en una salida a mis hijos nunca le va a faltar comida ni nada. Doy todo lo que tenga que dar y más también, y esto es algo que la mamá no valoro pero bueno, así es la vida.

¿

Qué te apasiona? 

Mi gran pasión es Boca Juniors. Yo he pedido que le día que me muera tiren ahí en la cancha mis cenizas. De hecho yo no quería que me cremen pero va a ser la única forma para poder estar en la cancha una vez que me muera.

Y tengo un montón de anécdotas, estar sin dormir dos o tres días, ir a un montón de finales. En la última final de Boca en Brasil me llamaron para decirme que tenían un ticket un día antes del partido y fui con lo que tenía puesto, hasta con mi maletín fui -risas-.

¿Nunca se te ocurrió poner un local nocturno?

Lo he pensado, más para ponerlo para mi hijo. Pero lamentablemente mi hijo está internado en Buenos Aires por un tema de consumo así que dije no. De hecho salieron varias posibilidades, por ejemplo cuando se vende Sr. Juez, pero me dije que iba a ser peor y yo no tengo tiempo.

¿Cómo te pega la internación de tu hijo?

Duele, duele mucho. La gente dice muchas cosas de mi y mucho de lo que se dice no es verdad. Esto me pega, me duele porque para mi hijo quiero lo mejor, y en este caso yo le he dado todo lo mejor pero no lo supo aprovechar.

No me siento con cargo de conciencia de haberle dado de más, porque cuando le tuve que cortar el chorro en lo económico se lo corté, y ahí fue cuando vinieron los mayores problemas de peleas, de provocaciones, de todo.

Por suerte lo pude llevar a internar a mi hijo, porque de otro modo iba a terminar muy mal. No tengo cargo de conciencia pero sí quisiera como papá obviamente que se ponga bien, hoy por ejemplo no tengo diálogo porque está enojado y no quiere hablarme.

¿Cuál fue el día más triste de tu vida?

El día que murió mi papá. En realidad cuando murieron mi papá y mi mamá, han sido muertes muy dolorosas para mi. A mi papá le agarró un cáncer terrible que lo mató muy rápido, por eso fue tan doloroso, lo mató a los 74 años en vísperas de su cumpleaños 75. Recuerdo que el quería llegar bien a su cumpleaños pero en un año se echó a perder mal.

Cuando me veía era una gran alegría para él porque de los siete hijos el preferido era yo, soy igual físicamente, pienso como él, todo.

¿Qué le dirías hoy si lo tuvieras? 

Gracias papá por todo lo que me enseñaste, te extraño y ahora que tomé un par de decisiones guiame como nunca. Tengo todo lo de él muy presente, si necesito pensar algo, tomar una decisión, todo.

Y el día más feliz …

El día que nació mi hijo, no tengo dudas. Cuando se prendió el foquito celeste ahí en el sanatorio Chaco no me lo olvido más, porque lo quería, quería un varón.

Y hoy a mi hijo le diría que lo quiero mucho, que está confundido y que me aproveche.

¿Qué mensaje podés dejarle a esas personas que quieren poner su emprendimiento? 

Yo considero que se puede siempre, aunque si bien algunas veces cuesta más que otras. Lo que más cuesta o lo que más se ve hoy es que la gente no tiene ganas de crecer, es muy conformista y creo que esto se da porque venimos de gobiernos equivocados con todo esto de los planes y demás, por lo que no se valora la importancia de tener un trabajo estable.

Le diría a la gente que siempre se puede, que está la posibilidad, todo depende de lo que se quiera.

¿Es difícil llegar al éxito?

Si es difícil, te tenés que dedicar al éxito, tenés que trabajarlo porque no viene solo. Se renuncia a estar con las personas que querés, tomás decisiones, decís tengo que ir para allá cuando antes no lo hacía, renunciás a la tranquilidad que tenías ya que con lo que ganabas alcanzaba para vivir bien.

También entendí que el éxito no te tiene que marear, las luces de la noche no te tienen que marear.

Es decir que se considerás una persona exitosa …

Si, pero trabajo para el éxito, y cuando alcanzo el objetivo ya pasó, miro para adelante sino no sirve. Hoy no soy exitoso porque tengo en mente algo y todavía no lo logré, pero cuando lo logre podré decir que volví a ser exitoso.

No me sirve el pasado, el verdadero hombre sabio es aquel que piensa y aprende del pasado, vive el presente y planea el futuro. Soy exitoso porque he logrado cosas que no ha logrado nadie.

¿Cómo manejás la soltería?

A  ver, me gusta estar en pareja, de hecho estuve 17 años con mi ex mujer y madre de mis hijos. Después conocí a Carolina, de quien me enamoré y estuve casi cuatro años, pero lamentablemente llegamos a un final.

Hoy mi cabeza le hace caso a mi corazón, cuando antes era al revés.

¿Qué no perdonaste a un amigo? 

Hay amigos que se confunden, que se abusan de la confianza y que traicionan, que te piden de repente algo y no te cumplen. Y yo soy tan bueno que no reclamo.

La traición es jodida y lamentablemente hoy uno pone el precio. A ver, que me pediste vos, supongamos un café, o sea que por un café yo no te hablo más. Es duro lo que digo pero es así.

Solo nos resta agradecerte Gonzalo por la amabilidad con la que recibiste a quienes hacemos Zona Vip Espectáculos. Con errores y virtudes, demostrás un gran coraje para afrontar los desafíos que te presenta la vida. A seguir cosechando éxitos !!!

Edición & Camaras: José Martín Bangher.

Edición & Diseño en Videos: Walter Enrique Moore.

Dirección & Producción: Diego Andres Gomez Rial.

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